Casa Guardaparque
Ciudad Sagrada de los Quilmes - Tucumán, Argentina.
Memoria Descriptiva
Equipo
Arq. Lucio Herrero
El proyecto de la Casa Guardaparque se emplaza en la Ciudad Sagrada de los Quilmes, uno de los conjuntos arqueológicos precolombinos más significativos de la República Argentina, ubicado en los Valles Calchaquíes, al norte de la provincia de Tucumán. La propuesta se concibe como una intervención arquitectónica sensible al valor patrimonial, histórico y paisajístico del sitio, buscando establecer un diálogo respetuoso entre la arquitectura contemporánea, las ruinas existentes y el territorio.
La vivienda se desarrolla a partir de una grilla espacial simple que funciona como estructura organizadora del proyecto. Este orden inicial se ve interrumpido por la presencia de un muro principal que asume un rol protagónico dentro de la propuesta arquitectónica. Dicho muro no solo organiza la disposición de los espacios, sino que también actúa como elemento articulador entre las áreas públicas y privadas de la casa, definiendo recorridos, encuadrando visuales y construyendo una relación directa con el paisaje circundante.
El muro, concebido como un elemento continuo, pesado y horadado, remite de manera analógica a las construcciones ancestrales del sitio. Su carácter matérico establece un vínculo directo con las pircas que conforman las ruinas, evocando sensaciones de solidez, permanencia y resistencia propias de la historia y la cultura del pueblo Quilmes. A través de sus perforaciones, permite enmarcar el paisaje desde distintos puntos de la vivienda, especialmente desde la terraza accesible, reforzando la relación entre habitar y contemplar.
La organización funcional de la casa se resuelve mediante una clara diferenciación entre los espacios de día y los espacios de noche. Las áreas destinadas al estar, la cocina, el comedor y la galería se disponen de manera continua y vinculada al exterior, favoreciendo la relación visual y espacial con el entorno natural. En contraposición, los espacios más íntimos y de servicio se encuentran parcialmente semienterrados en la pendiente natural del terreno, lo que permite una mayor integración con la topografía y contribuye a mejorar las condiciones térmicas de la vivienda.
La implantación del proyecto aprovecha la pendiente del terreno como un recurso proyectual, evitando modificaciones drásticas del sitio y permitiendo que la arquitectura se inserte de manera respetuosa en el paisaje. La cubierta accesible se transforma en un plano de recorrido y observación, desde el cual el paisaje se percibe de forma enmarcada, reforzando la experiencia espacial del conjunto arqueológico.
Desde una perspectiva arquitectónica y material, el proyecto se concibe como una pieza austera y esencial, donde el espacio, la materia y el lugar se funden en una propuesta que busca poner en valor el patrimonio cultural sin recurrir a gestos formales innecesarios. La Casa Guardaparque se plantea así como una intervención contemporánea que reconoce el pasado, dialoga con el presente y potencia la relación entre arquitectura, historia y territorio.










